Todos los organismos vivos están sometidos a un imán gigante llamado “Tierra”
La fuerza del campo geomagnético es 40 μT, aproximádamente.
El campo magnético de la Tierra es cuasi-estático, variando un poco con r y t.
Los campos naturales estáticos y eléctricos:
Sobre 0,1 KV/m en la superficie de la Tierra, bajo las condiciones de un cielo claro
De hasta 30KV/m se alcanzan bajo nubes que producen rayos.
• La mayor parte de los sistemas eléctricos diarios operan a 50 ó 60 Hz: como secadores de pelo, refrigeradores.
• Muchas de nuestras actividades diarias se producen cerca, y a veces por debajo, de líneas de transmisión de alto voltaje y líneas de distribución de voltaje bajo.
• La electricidad se tiene desde hace más de 100 años. La posibilidad de la exposición a los campos eléctricos y magnéticos producidos por varios tipos de equipos eléctricos e instalaciones pueden no haber sido previamente reconocidos los efectos adversos sobre la salud. Tema que empezó a preocupar sobre 1975.
• A bajas frecuencias, las componentes del campo eléctrico y magnético son independientes, lo que significa que no existe un CEM verdadero, como ocurre a frecuencias mucho más altas, donde se acoplan.
• Se habla de CEM de muy baja frecuencia cuando es menor de 300Hz ≈
Cuatro posibles efectos del Campo Electro Magnético sobre el sistema biológico
1) Función neurofisiológica básica: el sistema nervioso es fundamentalmente un sistema eléctrico. Esto empezó con Galvani y Volta a principios S. XIX cuando tuvieron su famosa controversia sobre la estimulación eléctrica y la contracción de las ancas de ranas
2) Empezó sobre 1930 cuando científicos interesados en los efectos de irradiación de microondas en células de plantas, células de sarcoma animal y otros tipos.
3) Estudio clínico y terapéutico de las aplicaciones de los campos eléctricos y magnéticos a fracturas de huesos: algunas fracturas no curan propiamente y la aplicación de corrientes o campos parece que promover la cicatrización.
4) Basada en la preocupación pública y el interés científico de los posibles efectos adversos sobre la salud. Esta área fue impulsada por el decreto gubernamental de la Unión Soviética sobre trabajos eléctricos en 1973, promulgando una fuerza de campo más baja que la considerada peligrosa en los Países Occidentales. Tanto la preocupación pública como el interés científico se reforzaron con el trabajo epidemiológico de Wertheimer y Leeper (1979), que dieron cuenta de una posible asociación de la frecuencia de los C.My la leucemia infantil.
A pesar de las 3 primeras áreas de investigación seguidas por científicos y clínicos en cada área, ha sido la 4ª área la que más se ha estudiado en las tres últimas décadas.
Envolviendo a epidemiólogos, ingenieros y científicos de todo el mundo.
Esto alcanza mayor relevancia cuando los teléfonos celulares fueron adoptados mundialmente sobre 1990, hizo que surgieran preocupaciones similares sobre estos dispositivos, los cuales tienen frecuencias mucho más altas, 2GHz en los teléfonos más nuevos.
Campos geomagnéticos y sistemas biológicos
La Tierra es un gran imán: su campo magnético es llamado campo geomagnético. La intensidad del campo geomagnético va desde cerca de 70μT en los polo norte y sur a unos 30μT en el ecuador.
El campo geomagnético se describe por tres componentes
- Intensidad magnética
- Declinación
- Inclinación
Se han hecho hipótesis de que durante el curso de la evolución los organismos han usado el campo geomagnético como una pista para la orientación direccional y la migración.
Se ha encontrado magnetita en palomas, pájaros migratorios, abejas de la miel y bacterias magnetostáticas. Esta podría ser usada como un sensor para el campo geomagnético de la Tierra.
Kalmijin (1974) mostró que los peces usan el campo geomagnético para mantener la orientación mientras nadan.
Los tiburones y las rayas tienen las ampollas de Lorenzini, que están localizadas cerca de la parte delantera de sus cerebros y detectan campos eléctricos extremadamente débiles inducidos por el campo geomagnético, es decir, corrientes de la tierra (Matthes y otros, 2000).
Hay varios mecanismos para detectar campos electromagnéticos como podemos ver en la siguiente figura en la que se muestran respuestas de comportamiento de organismos a campos electromagnéticos en el entorno acuático (Matthes y otros, 2000)

(a) se muestra la situación cuando un tiburón se aproxima a la vecindad de un campo dipolar (0.2-0.5μV/m) usado para simular presa. A medida que el tiburón nada a través del campo geomagnético, de acuerdo
con la Ley de Inducción de Faraday, se induce una fuerza electromotriz vertical. Este campo eléctrico inducido permite la selección de la dirección relativa a la dirección del campo geomagnético que se va a obtener. Se ha conjeturado que esto se usa para juzgar la dirección en la que el pez está nadando.
(b) el producto vectorial del flujo de velocidad (v) de la corriente oceánica y la componente vertical del campo geomagnético (Bv) es equivalente al gradiente eléctrico creado: el flujo de corriente y su detección permite la percepción de la dirección del agua que fluye.
(c) el tiburón está moviéndose a través del campo geomagnético: el campo eléctrico resultante del movimiento del tiburón a través del campo geomagnético le da un direccionamiento de brújula, esto es, electro-orientación
activa.
(d) Blakemore (1975) descubrió que las bacterias cambian su dirección de nado en aguas lodosas en respuesta a campos magnéticos. Dado que las bacterias magnéticas son anaeróbicas, el movimiento es hacia el fondo, donde las condiciones son más anaeróbicas, como dirigidas por el campo geomagnético de la Tierra.
Más tarde, se encontraron en sedimentos marinos de agua dulce del hemisferio sur bacterias que se orientaban hacia el sur geomagnético.
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